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Plasma rico en plaquetas en epicondilitis medial vs. epicondilitis lateral: diferencias en resultados

Publicado el 17 de ABRIL de 2026
PRP en epicondilitis medial del codo

La utilización de plasma rico en plaquetas en epicondilitis se ha consolidado como una alternativa terapéutica en pacientes con dolor persistente, tendinopatía crónica y escasa respuesta a fisioterapia, antiinflamatorios o infiltraciones convencionales.

Sin embargo, no todas las epicondilitis responden de la misma forma. La epicondilitis lateral, asociada al complejo extensor del antebrazo, y la epicondilitis medial, vinculada a la inserción flexo-pronadora, presentan diferencias anatómicas y biomecánicas que condicionan tanto la evolución clínica como la respuesta al PRP.

En la práctica, muchos médicos utilizan protocolos similares para ambas entidades, aunque la evidencia disponible muestra que existen diferencias relevantes en cuanto a dolor, recuperación funcional, número de infiltraciones necesarias y probabilidad de respuesta. A lo largo de este artículo analizaremos:

  • Qué diferencias existen entre la epicondilitis medial y la lateral.
  • Qué resultados clínicos se observan con PRP en cada una.
  • Qué tipo de pacientes responden mejor.
  • Cuándo el PRP puede ser una alternativa superior a otras infiltraciones.
  • Qué variables técnicas influyen en la eficacia del tratamiento.

Contenidos del artículo

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis: por qué la epicondilitis lateral y la medial no responden igual

Aunque ambas patologías suelen agruparse bajo el término “epicondilitis”, en realidad corresponden a tendinopatías de estructuras diferentes y sometidas a cargas biomecánicas distintas.

La epicondilitis lateral afecta principalmente el tendón del extensor radial corto del carpo y, en menor medida, otros componentes del origen extensor. Se observa con mayor frecuencia en deportistas de raqueta, trabajadores manuales y pacientes con movimientos repetitivos de extensión y supinación.

La epicondilitis medial o epitrocleitis compromete el origen común de los músculos flexores-pronadores. Suelen presentarla lanzadores, golfistas, pacientes que realizan trabajos de agarre intenso o deportes con movimientos repetitivos de flexión y pronación.

Estas diferencias son relevantes porque el microambiente tendinoso, la profundidad de la lesión y el patrón de degeneración no son equivalentes. La epicondilitis lateral suele mostrar mayor degeneración angiofibroblástica y lesiones más superficiales y localizadas. La medial, en cambio, suele asociarse a lesiones más difusas, coexistencia con irritación del nervio cubital y mayor componente biomecánico.

Por este motivo, el plasma rico en plaquetas en epicondilitis lateral suele presentar una respuesta más consistente y predecible que en la medial, especialmente cuando la indicación se realiza en estadios crónicos sin roturas extensas.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis lateral: características de la lesión y respuesta clínica

En la epicondilitis lateral, la mayor parte de los estudios describe una mejoría progresiva del dolor entre la sexta y la duodécima semana después de la infiltración. La respuesta suele ser más evidente cuando existe:

  • Dolor localizado en el epicóndilo lateral.
  • Tendinopatía crónica de más de tres meses.
  • Fracaso de fisioterapia o infiltraciones con corticoides.
  • Degeneración tendinosa visible en ecografía o resonancia.
  • Ausencia de roturas tendinosas completas.

La localización relativamente superficial del origen extensor facilita además la infiltración ecoguiada y permite distribuir el PRP de forma más precisa dentro de la zona degenerada.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis medial: factores que reducen la respuesta al tratamiento

La epicondilitis medial suele tener una respuesta menos uniforme. En muchos pacientes el dolor mejora, pero la recuperación funcional puede ser más lenta y menos predecible. Existen varios factores que explican esta diferencia:

  • Mayor complejidad anatómica de la región medial del codo.
  • Proximidad del nervio cubital.
  • Mayor frecuencia de lesiones asociadas del ligamento colateral medial.
  • Tendinopatías más extensas y profundas.
  • Persistencia del gesto mecánico que originó la lesión.

Cuando la epicondilitis medial se asocia a inestabilidad, neuropatía cubital o microdesgarros extensos, el PRP puede formar parte del tratamiento, pero rara vez constituye la única medida necesaria.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis lateral vs. medial: diferencias en resultados clínicos

La evidencia publicada muestra que la epicondilitis lateral obtiene mejores resultados globales con PRP que la medial.

En la mayoría de las series clínicas, la epicondilitis lateral presenta:

  • Mayor reducción del dolor.
  • Recuperación funcional más rápida.
  • Menor tasa de recaída.
  • Menor necesidad de nuevas infiltraciones.

En cambio, la epicondilitis medial suele responder de manera más lenta y con una variabilidad mayor entre pacientes.

Efecto del PRP en hombro y codo sobre la calidad del tejido tendinoso y su implicancia clínica

En epicondilitis lateral crónica, la infiltración de PRP suele producir una disminución clínicamente significativa del dolor a partir de la sexta semana, con mejoría progresiva hasta los seis meses.

Los beneficios más frecuentes son:

  • Menor dolor durante la actividad.
  • Mejor tolerancia a la carga.
  • Recuperación de la fuerza de prensión.
  • Menor necesidad de antiinflamatorios.
  • Menor recurrencia respecto a infiltraciones con corticoides.

Los mejores resultados se observan en pacientes con tendinopatía degenerativa sin rotura, especialmente cuando el tratamiento se combina con descarga relativa y fisioterapia excéntrica.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis medial: por qué la mejoría suele ser más variable

La respuesta en epicondilitis medial depende en gran medida de la causa subyacente. Cuando la lesión está relacionada exclusivamente con una tendinopatía flexo-pronadora, el PRP puede lograr resultados comparables a los de la epicondilitis lateral.

Sin embargo, la evolución suele ser menos favorable cuando existen:

  • Lesiones del ligamento colateral medial.
  • Compresión del nervio cubital.
  • Dolor irradiado hacia el antebrazo.
  • Sobrecarga mecánica persistente.
  • Pacientes que continúan con el mismo gesto deportivo o laboral.

En estos casos, la infiltración aislada puede disminuir el dolor, pero la recuperación funcional completa suele requerir un abordaje combinado.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis refractaria: cuándo el PRP ofrece ventajas frente a corticoides

Una de las indicaciones más frecuentes del PRP es la epicondilitis crónica que no responde a tratamiento convencional.

Los corticoides continúan ofreciendo alivio rápido, pero ese efecto suele ser transitorio. A medio y largo plazo, muchos pacientes presentan recaída del dolor y empeoramiento de la calidad del tendón.

El plasma rico en plaquetas en epicondilitis tiene un comportamiento diferente. La mejoría es más lenta, pero tiende a ser más estable y sostenida porque actúa sobre el entorno biológico del tendón y no solo sobre la inflamación.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis lateral frente a corticoides

En epicondilitis lateral, los corticoides suelen mostrar una mejor respuesta durante las primeras semanas. Sin embargo, entre los tres y seis meses, el PRP suele superar claramente a las infiltraciones convencionales en:

  • Dolor residual.
  • Función del codo.
  • Tasa de recaída.
  • Retorno a la actividad deportiva o laboral.

Por este motivo, muchos protocolos actuales reservan los corticoides para casos seleccionados y consideran el PRP como una alternativa más adecuada en lesiones crónicas.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis medial: cuándo los corticoides siguen teniendo un papel

En epicondilitis medial, la situación es diferente. Cuando existe dolor intenso asociado a inflamación periarticular o neuropatía cubital, algunos médicos continúan utilizando infiltraciones antiinflamatorias antes de indicar PRP.

Sin embargo, si predomina la degeneración tendinosa crónica, el PRP suele ofrecer una mejor perspectiva a largo plazo, especialmente cuando se realiza una infiltración ecoguiada y se corrigen los factores biomecánicos.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis: variables técnicas que modifican los resultados

La eficacia del tratamiento no depende únicamente de la patología. El tipo de PRP, la técnica de infiltración y la selección del paciente influyen de manera decisiva.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis: importancia de la infiltración ecoguiada

La infiltración ecoguiada permite localizar con precisión la zona degenerada, evitar estructuras vecinas y distribuir el PRP dentro del tendón patológico.

Esto es especialmente importante en la epicondilitis medial, donde la proximidad del nervio cubital y de otras estructuras aumenta el riesgo de una infiltración imprecisa.

Además, la guía ecográfica mejora la reproducibilidad y puede aumentar la probabilidad de respuesta clínica.

Plasma rico en plaquetas en epicondilitis: número de infiltraciones y selección del PRP

La mayoría de los pacientes responde con una o dos infiltraciones. Sin embargo, los casos más crónicos o con degeneración extensa pueden requerir una tercera sesión.

También existen diferencias según el tipo de preparado utilizado. En lesiones tendinosas crónicas, algunos autores prefieren un PRP con mayor concentración plaquetaria y moderado contenido leucocitario, mientras que otros optan por preparaciones pobres en leucocitos para disminuir el dolor postinfiltración.

La selección debe adaptarse a la localización de la lesión, el tiempo de evolución y la experiencia clínica del profesional.

Preguntas frecuentes sobre plasma rico en plaquetas en epicondilitis

Los peores resultados suelen observarse en pacientes con roturas tendinosas extensas, inestabilidad del codo, neuropatía cubital asociada o persistencia de sobrecargas laborales y deportivas sin modificación del gesto.

Con frecuencia sí. La epicondilitis medial suele requerir más de una infiltración debido a la complejidad anatómica y a la mayor presencia de lesiones asociadas.

Generalmente se considera que existe una respuesta insuficiente cuando no se observa mejoría clínica significativa entre las 8 y 12 semanas posteriores a una infiltración correctamente realizada.

Sí. La combinación con fisioterapia, ejercicios excéntricos y corrección biomecánica suele ofrecer mejores resultados que la infiltración aislada, especialmente en deportistas y pacientes con gestos repetitivos

Joe Ramirez

Director Comercial de Bio-Teach Medical